
A menudo escucho en mis sesiones expresiones como: “No tengo autoestima”, “Mi autoestima está mal”, “Mi autoestima es baja” o “Nunca he tenido autoestima”. Estas frases reflejan una idea común, pero me parece importante reflexionar sobre lo que realmente es (y lo que no es) la autoestima, ya que a veces podemos caer en confusión al respecto.
La palabra autoestima proviene del griego “autos”, que significa “uno mismo”, y del latín “aestimare”, que significa “evaluar” o “valorar”. De esta manera, cuando te refieres a tu autoestima, estás hablando del valor que tú misma te das como persona.
Este valor que te otorgas influye directamente en lo que crees, piensas y sientes acerca de ti misma. Es decir, está estrechamente relacionado con cómo te sientes contigo misma y con tu vida en general.
Si te apruebas a ti misma y estás conforme con quién eres y cómo eres, te sentirás digna y merecedora.
¿Digna de qué?, te preguntarás… La respuesta es: Digna de elegir lo mejor para ti en todas las áreas de tu vida:
- Digna de tener una relación de pareja sana, amorosa y constructiva.
- Merecedora de un trabajo acorde a tu nivel de estudios y experiencia, así como de recibir un salario justo.
- Digna de rodearte de personas que te cuiden, te respeten y te apoyen.
Esta creencia de merecimiento facilitará que:
- Seas amable, paciente y compasiva contigo misma.
- Puedas poner límites saludables con los demás.
- Puedas poner fin a relaciones que no te hacen bien.
- Te resulte más sencillo pedir ayuda cuando la necesites.
- Seas flexible ante el cambio y desarrolles los recursos de afrontamiento necesarios para la vida.
Como puedes ver, la autoestima es un concepto amplio y profundo. A mí me gusta compararla con los cimientos de una casa, porque influye en todas las áreas de tu vida y en las relaciones que construyes con las demás personas y contigo misma. Por ello, es importante que detectes si a lo largo de tu vida has vivido experiencias que hayan podido afectar a tu autoestima y dañarla, para comenzar a sanarla y cultivarla de manera sana y equilibrada.